Me considero una persona amante de la comida y, como tal, me encanta probar todos aquellos sabores típicos de los lugares donde voy, o al menos intento hacerlo. Por supuesto que hay una gran parte de mi cultura culinaria que me sigue vaya donde vaya y este donde este. El mate es una de ellas y es muy llamativo ver cómo reaccionan las otras personas al verte con el termo bajo el brazo. Todavía recuerdo en ese primer viaje con mi papá como la gente nos preguntaba muy insistentemente para que queríamos un termo lleno de agua caliente!!! Por supuesto esto fue hace casi 15 años y el mate en Europa aun no era tan conocido. Así y todo aún sigue siendo muy difícil conseguir yerba en muchos países europeos y si conseguís, es cara. Ni hablar de lugares más remotos como Nueva Zelanda, donde solo encontramos yerba en Auckland un día antes de irnos y valía casi 35 pesos argentinos el medio kilo!!! Pero también es muy agradable ver como la gente se acerca y se interesa al verte tomando mate. Quieren saber cómo se prepara, cuando se toma y les encanta el ¨ritual¨ de tomar uno y luego pasar los siguientes a los demás de la ronda. Qué lindo es ver a alguien de tierras tan lejanas como Vanuatu tomándose un mate!! O a un francés o un eslovaco!! En realidad a cualquiera que no esté acostumbrado!! Primero es como que no se animaran con la bombilla, toman poquito, ponen cara de: que es esto que estoy tomando y porque?? Y nunca lo terminan, hasta que les decís, toma hasta que haga ¨ruidito¨. Por ahora el resultado general es favorable, siempre y cuando al principio sea dulce… demasiado pedir que empiecen con un amargo no?? En fin, como siempre sostuve y lo seguiré haciendo, el mate une a la gente y seguirá recorriendo kilómetros conmigo hasta que se me gasten las suelas. Y ustedes?? Alguna anécdota con el mate a cuestas?? No me van a decir que no lo extrañan cuando están en una playita tomando sol y llegan las 6 de la tarde… que rico serian unos mates no??
Ahora volviendo al tema de los platos esos que probamos, a veces sin tener idea de que se tratan, lo primero que me viene a la mente es el Pad Thai en las calles de Bangkok. Una delicia inexplicable de noodles o fideos de arroz, repollo, brotes de soja, salsa de soja, huevo y demás vegetales por menos de 4 pesos en donde mejor no preguntar por las condiciones de higiene!! También en Bangkok se nos ocurrió probar gusanos y saltamontes y si bien no podría decir personalmente que son una delicia tampoco eran desagradables. Ya los escorpiones nos pareció demasiado, por ahí en el próximo viaje!! También los fish and chips en Waipapa, Nueva Zelanda!! Comida grasosa si las hay e increíblemente fabulosa!! Los famosos moros y cristianos en Cuba, que no deja de ser de un plato de arroz blanco (los cristianos) con porotos negros (los moros) pero que viene como acompañamiento de casi cualquier comida que pidas. En fin, para mí la comida callejera es la mejor muestra de lo típico de cada lugar, o me van a decir que existe mejor choripan en Argentina que el que hacen en cualquier cancha o en un parador de la ruta?? Sin embargo, hay lugares donde la comida callejera no es común y hay que meterse en algún barcito para probar las exquisiteces locales. Como unas buenas tapas en España o el famoso ¨Stew¨ en Irlanda, que aún no pude probar, pero que en cuanto lo haga les contaré.
Ahora bien, porque para mí es tan indispensable probar la comida cuando viajo?? Porque considero que es una parte muy importante de cada cultura. Piensen en los sabores y aromas de cada uno de ustedes, esos que están inmersos en cada uno de sus sentidos y que aunque quizás hace mucho que no los prueban saben exactamente como son y hasta pueden sentirlos. Los míos son el olorcito a asado de mi viejo o de Pablo los domingos, el tuco de mi mamá, el café con el leche todas las mañanas antes de ir al colegio, el inconfundible sabor del mate y tantos otros que con solo cerrar los ojos se me vienen a la mente, el paladar y el alma. Entonces como no probar algo que cuando yo quiera me transporte nuevamente a esas calles y esos lugares tan increíbles que transité con un solo abrir y cerrar de ojos?? O pasar sin darnos cuenta por un restaurant Thai y que el aroma que salga me lleve sin darme cuenta a Bangkok en menos de un segundo?? Creo que vale la pena intentarlo, aunque a veces lo que probemos no sea de nuestro agrado, quedara grabado en nuestros sentidos para siempre. Ahora ustedes, que probaron alrededor del globo?? De que se acordaron inmediatamente después de leer esto?? Buen provecho y gracias!!!
chantis q lindo q t hayas hecho un blog, siento q los tengo mas cerca y q puedo viajar o acordame del viaje q compartimos con uds!! espero q escribas seguido y q cuentes alguna anecdota de nespo q ya se debe haber mandado unas cuantas de las suyas!! jajajaj un beso enormee, los quiero mucho!!
ResponderBorrarMe acuerdo que cuando trabaje en Madrid en una piscina, tiraba la yerba en los cestos que se encontraban alrededor de la misma. Y me entere por un conserje, que su compañero de la mañana estaba muy preocupado por una sustancia verde que yo arrojaba a la basura, jejeje. Como bien decis, ahora ya es mas conocida la yerba y cara!, nosotros como viviamos 4 argentinos juntos nos organizamos para llevar desde aca.
ResponderBorrarPuedo decir que son muy sabrosos los pescados de las costa del mediterraneo, Malaga.
Y el kebab que si bien es una comida turca la comi por primera vez en Madrid.
No por casualidad el destino nos unió hace muchos años, estoy convencida que si no nos hubieramos conocido en la universidad, Mexico, Marruecos o nuestra tan querida Paris nos hubiera encontrado sacando alguna foto, o mismo con el mate en la mano. Ahora recorriendo el mismo camino, aunque por senderos distintos, me hace feliz saber que nuestros sueños -aquellos que hablabamos como muy lejanos entre cuatro paredes - ahora se hacen realidad día a día. ¿Si hay anecdotas para contar? Muchas, y son tantas que me da miedo olvidarlas, por eso te felicito por esta iniciativa...y bueno aqui estaremos escribiendo mientras seamos "caminantes".
ResponderBorrarLas comidas nunca fueron mi fuerte. Lamentablemente mi paladar es poco curioso, pero debo reconocer que desde que empecé a viajar y sobretodo desde que sali de la mesa familiar mis gustos cambiaron bastante. Tal vez fue la necesidad de buscar por mi misma el "pan de cada día" que me llevó a investigar y abrir mi horizonte culinario. Recuerdo mi viaje a Peru junto a mis hermanos; y lo primero que se me viene a la mente fue el primer día cuando nos sentamos en Cuzco a almorzar y la camarera vino y nos preguntó: "¿Qué van a tomar, Chicha o limonada?". Nos miramos riendonos... seguro que todo argentino conoce el dicho "Ni chicha ni limonada". En aquel viaje mi hermano (más complicado que yo para comer)probó platos insólitos; comimos ceviche bien picante y con mucho limón, y probamos la chicha...¿Será que uno cuando viaja se anima a hacer?.
ResponderBorrarNunca me voy a olvidar de los quesos de Paris, de la cerveza y los chocolates de Brujas, de los helados de Florencia, del "cay" (té turco) que te invitan en cada rincón de Estambul, de los más exisitos mejillones mediterráneos de la Costa Brava, de las hamburguesas indúes vegetariana que probé en un centro Hare Krishna en Londres....y tampoco del asado de los domingos de mi papá...
La comida es el principal ingrediente para descubrir una cultura. Lo más increible es que no siempre necesitamos viajar a un destino particular para saber qué come la gente; viajando puedes encontrarte a un brasilero que te invita a una feyuada, un catalán que te invita a comer calcots, un chileno que te hace el mejor pisco del mundo...y eso sin importar dónde estes. ¿Saben por qué? Por que cuando uno viaja el mundo es de todos...